- Nata montada.
- Mantequilla.
- 100 gr. de chocolate negro.
- Azúcar.
- 100 gr. de avellanas.
Tostar las avellanas en el horno y machacarlas hasta que se conviertan en un polvo. Mezclarlo con el azúcar.
En un cuenco, derretir al baño maría 50 gr. de mantequilla con el chocolate y añadir la mezcla de las avellanas con el azúcar. Agregar la nata.
Retirar la pasta del fuego y dejarla enfriar en el frigorífico hasta que se espese ligeramente.
Una vez enfriada, formar bolitas en forma de trufas y dejar reposar en la nevera.
Para darle un toque aún más sugerente, derretir un poco más de chocolate y pasar las bolitas por el chocolate. ¡No podréis resistiros!
- El chocolate era para los aztecas, nada más y nada menos, el "alimento de los dioses". Contiene muchos antioxidantes y tiene efectos neurotransmisores en el cerebro, además de una sustancia similar a la cafeína. ¡Irresistible!
- Qué mejor forma de aprovechar las características afrodisíacas del chocolate que uniéndolo con frutos secos, alimentos sensuales por excelencia. ¿Su secreto? Se dice que hacen aumentar la pasión de la mujer.